Renée Fleming interpreta «Un bel di» de Madama Butterfly de Puccini:
Un bello día veremos levantarse un hilo de humo en el extremo confín del mar. Y después aparece la nave. Y después la nave es blanca. Entra en el puerto, truena su saludo. ¿Ves? ¡Ha venido! Yo no voy a buscarlo, yo no. Me pongo ahí, en lo alto de la colina y espero, espero mucho tiempo. Y no me importa la larga espera. Y, salido de entre la multitud de la ciudad, un hombre, un pequeño punto, sube por la colina. ¿Quién será?, ¿quién será? Y cuando esté aquí, ¿qué dirá?, ¿qué dirá? Llamará «Butterfly» desde lo lejos; yo sin responder. Estaré escondida. Un poco por bromear, y un poco por no morir al primer encuentro. Y él, un poco ansioso, llamará, llamará; “Pequeñita, mi pequeña esposa, perfume de verbena”, los nombres que solía llamarme. Todo esto sucederá, te lo prometo. Guárdate tus temores, ¡yo con segura fe lo espero!.
Un bel di vedremo
Levarsi un fil di fumo sull´estremo
confin del mare.
E poi la nave appare.
E poi la nave bianca
Entra nel porto, romba il suo saluto.
Vedi? E´venuto!
Io non gli scendo incontro. Io no. Mi metto
La sul ciglio del colle e aspetto, aspetto
Gran tempo e non mi pesa
La lunga attesa.
E… uscito dalla folla cittadina
Un uomo, un picciol punto
S´avvia per la collina.
Chi sara? Chi sara?
E come sara giunto
Che dira? Che dira?
Chiamera Butterfly dalla lontana.
Io senza far risposta
Me ne staro nascosta
Un po´´ per celia, e un po´per non morire
Al primo incontro, ed egli alquanto in pena
Chiamera, chiamera:
«Piccina-mogliettina
olezzo di verbena»
I nomi che mi dava al suo venire.
Tutto questo avverá, te lo prometto.
Tienti la tua paura, io con sicura
Fede lo aspetto.

