Georges Gershwin: An american in Paris

«An american in Paris» o la mal traducida «Un americano en París», ya que aquí se refiere a un estadounidense, es una obra sinfónica de Georges Gershwin, compuesta en 1928. Fué estrenada ese mismo año en el Carnegie Hall de Nueva York, bajo la batuta de Walter Damrosh.
Esta pieza, hunde sus raíces en el jazz, ya que Gershwin decía que esa música era la que más enraizada estaba en el corazón de cualquier ciudadano de los EEUU, y de ahí su empeño en introducirla en una obra sinfónica.
Georges Gershwin decidió vivir en París para seguir estudiando, pero fué rechazado como alumno por Maurice Ravel y Nadia Boulanger y más tarde por Igor Stravinsky.
Acerca de «An american in Paris», su autor dijo «Mi propósito aquí es retratar las impresiones de un estadounidense que visita París, mientras pasea por la ciudad escuchando los ruidos de la calle, se va empapando del ambiente francés».
Además de los instrumentos habituales en una orquesta sinfónica, Gershwin se trajo de Francia, para su estreno, claxons de taxis parisinos, por lo que en su ejecución intervienen bocinas, la celesta y los saxofones, no muy usados en piezas sinfónicas.
La obra comienza con un paseo por los Campos Elíseos. Una bronca con un taxista y el paseo por las orillas del Sena son el pretexto para el lucimiento de trompetas, trombón y clarinete. Un violín evoca una nocturna escena de amor, y aparece el blues, sólo de trrompetas con sordina, que recuerda a los EEUU, para introducir las trompetas a ritmo de ragtime de los años veinte, para oír después un ritmo con tintes de swing. La obra acaba como empezó: el tema de blues, grandioso y más estadounidense que parisino.

Vemos la interpretación de la New York Philarmonic Orchestra, dirigida por Lorin Maazel


Inspirada en esta gran obra está la película protagonizada por Gene Kelly y Leslie Caron, bajo la dirección de Vicente Minelli. dejamos aquí una escena para los amantes de cine musical.