Home » Kiri Te Kanawa, Mozart, Wiener Philharmoniker, clasicismo, opera

Las bodas de Fígaro de Mozart (7) Acto II – Cavatina de la Condesa (Kiri Te Kanawa)

23 abril 2009 No Comment

El segundo acto de Le Nozze Di Figaro de Mozart comienza con la cavatina de la Condesa “Porgi, amor, qualche ristoro” tal como se presenta en el video de esta entrada que viene acompañado de la parte correspondiente del libreto traducido.

Il Conte di Almaviva – Dietrich Fischer-Dieskau
La Contessa di Almaviva – Kiri Te Kanawa
Susanna – Mirella Freni
Figaro – Hermann Prey
Cherubino – Maria Ewing
Marcellina – Heather Begg
Bartolo – Paolo Montarsolo
Basilio – John van Kestern
Don Curzio – Willy Caron
Barbarina – Janet Perry
Antonio – Hans Kraemmer

Dirección Musical: Karl Böhm con la Orquesta Filarmónica de Viena y el coro de la Ópera Estatal de Viena

Dirección de Escena: Jean-Pierre Ponnelle

(Camera ricca de la contessa, con alcova
e tre porte. A destra, la porta d’ingresso;
a sinistra, la porta d’un gabinetto; al
fondo la stanza de Susanna;
a lato una finestra)

Scena Prima

(La Contessa sola: poi
Susanna e poi Figaro)

N. 10. Cavatina

CONTESSA
Porgi, amor, qualche ristoro
al mio duolo, a’ miei sospir.
O mi rendi il mio tesoro,
o mi lascia almen morir.

(Susanna entra)

Scena Seconda

CONTESSA
Vieni, cara Susanna, finiscimi l’istoria!

SUSANNA
È già finita.

CONTESSA
Dunque volle sedurti?

SUSANNA
Oh, il signor Conte
non fa tai complimenti
colle donne mie pari;
egli venne a contratto di danari.

CONTESSA
Ah, il crudel più non m’ama!

SUSANNA
E come poi è geloso di voi?

CONTESSA
Come lo sono
i moderni mariti: per sistema
infedeli, per genio capricciosi,
e per orgoglio poi tutti gelosi.
Ma se Figaro t’ama …
ei sol potria …

FIGARO
(incomincia a cantare entro le quinte)
La la la …
La la la …

SUSANNA
Eccolo: vieni, amico.
Madama impaziente …

FIGARO
(con ilare disinvoltura)
A voi non tocca
stare in pena per questo.
Alfin di che si tratta? Al signor Conte
piace la sposa mia,
indi segretamente
ricuperar vorria
il diritto feudale.
Possibile è la cosa, e naturale.

CONTESSA
Possibil!

SUSANNA
Naturale!

FIGARO
Naturalissima.
E se Susanna vuol possibilissima.

SUSANNA
Finiscila una volta.

FIGARO
Ho già finito.
Quindi prese il partito
di sceglier me corriero, e la Susanna
consigliera segreta d’ambasciata.
E perch’ella ostinata ognor rifiuta
il diploma d’onor ch’ei le destina
minaccia di protegger Marcellina.
Questo è tutto l’affare.

SUSANNA
Ed hai coraggio di trattar scherzando
un negozio sì serio?

FIGARO
Non vi basta
che scherzando io ci pensi? Ecco il progetto:

(alla Contessa)

per Basilio un biglietto
io gli fo’ capitar che l’avvertisca
di certo appuntamento
che per l’ora del ballo
a un amante voi deste …

CONTESSA
O ciel! Che sento!
Ad un uom sì geloso! …

FIGARO
Ancora meglio.
Così potrem più presto imbarazzarlo,
confonderlo, imbrogliarlo,
rovesciargli i progetti,
empierlo di sospetti, e porgli in testa
che la moderna festa
ch’ei di fare a me tenta altri a lui faccia;
onde qua perda il tempo, ivi la traccia.
Così quasi ex abrupto, e senza ch’abbia
fatto per frastomarci alcun disegno
vien l’ora delle nozze, e in faccia a lei

(segnando la Contessa)

non fia, ch’osi d’opporsi ai voti miei.

SUSANNA
È ver, ma in di lui vece
s’opporrà Marcellina.

FIGARO
Aspetta: al Conte
farai subito dir, che verso sera
attendati in giardino,
il picciol Cherubino
per mio consiglio non ancora partito
da femmina vestito,
faremo che in sua vece ivi sen vada.
Questa è l’unica strada
onde monsù sorpreso da madama
sia costretto a far poi quel che si brama.

CONTESSA
(a Susanna)
Che ti par?

SUSANNA
Non c’è mal.

CONTESSA
Nel nostro caso …

SUSANNA
Quand’egli è persuaso …
e dove è il tempo?

FIGARO
Ito è il Conte alla caccia; e per qualch’ora
non sarà di ritorno;

(In atto di partire)

io vado e tosto
Cherubino vi mando; lascio a voi
la cura di vestirlo.

CONTESSA
E poi? …

FIGARO
E poi …
Se vuol ballare
signor Contino,
il chitarrino
le suonerò.

(parte)

Scena Terza

(La Contessa, Susanna, poi Cherubino)

CONTESSA
Quanto duolmi, Susanna,
che questo giovinotto abbia del Conte
le stravaganze udite! Ah tu non sai! …
Ma per qual causa mai
Da me stessa ei non venne? …
Dov’è la canzonetta?

SUSANNA
Eccola: appunto
facciam che ce la canti.
Zitto, vien gente!

(Entra Cherubino)

È desso: avanti, avanti,
signor ufficiale.

CHERUBINO
Ah, non chiamarmi
con nome sì fatale! Ei mi rammenta
che abbandonar degg’io
comare tanto buona …

SUSANNA
E tanto bella!

CHERUBINO
(sospirando)
Ah sì … certo …

SUSANNA
(imitandolo)
Ah sì … certo …Ipocritone!
Via presto la canzone
che stamane a me deste
a madama cantate.

CONTESSA
Chi n’è l’autor?

SUSANNA
(additando Cherubino)
Guardate: egli ha due braccia
di rossor sulla faccia.

CONTESSA
Prendi la mia chitarra,
e l’accompagna.

CHERUBINO
Io sono sì tremante …
ma se madama vuole …

SUSANNA
Lo vuole, sì, lo vuol…. Manco parole.

(Susanna fa il ritornello sulla chitarra)

(Habitación decorada con riqueza de la condesa,
con tres puertas. A la derecha, la puerta de
entrada a la izquierda, la puerta de un
gabinete; al fondo, una puerta que da al cuarto
de Susana; a un lado, una ventana)

Escena Primera

(La condesa está sola, después
Susana y luego Fígaro)

Nº 10 Cavatina

CONDESA
Concede, amor, algún descanso
a mi dolor, a mis suspiros.
Devuélveme a mi tesoro
o déjame al menos morir.

(Entra Susana)

Escena Segunda

CONDESA
Ven, querida Susana, termina la historia.

SUSANA
Ya ha terminado.

CONDESA
Entonces, ¿quiso seducirte?

SUSANA
¡Oh!, el señor conde
no hace cumplidos con
las mujeres de mi rango;
para él sólo es cuestión de dinero

CONDESA
¡Ah! ¡El cruel ya no me ama!

SUSANA
Entonces, ¿por qué esta tan celoso?

CONDESA
Como todos los
maridos de hoy en día. Infieles
por sistema, caprichosos,
y celosos por vanidad.
Pero si Fígaro te ama…
él podría…

FÍGARO
(comienza a cantar fuera del escenario)
La, la, la…
la, la, la…

SUSANA
Aquí está; acércate, amigo,
la señora está impaciente.

FÍGARO
(con tono alegre)
Señora, no debería
preocuparse por este asunto.
¿De qué se trata? Al señor conde le
agrada mi esposa,
y por tanto, secretamente,
le gustaría recuperar
el derecho feudal;
la cosa es posible y natural.

CONDESA
¿Posible?

SUSANA
¡Natural!

FÍGARO
Naturalísimo, y si Susana quiere,
posibilísimo.

SUSANA
Acaba de una vez.

FÍGARO
Ya he acabado.
En consecuencia, ha decidido
usarme como mensajero, y a Susana
como consejera secreta de la embajada,
y dado que Susana rechaza
el honor que él le otorga,
amenaza con proteger a Marcelina;
y esto es todo.

SUSANA
¿Y tú tienes el valor de tomar a broma
un asunto tan serio?

FÍGARO
¿No te parece bastante que piense
al mismo tiempo que bromeo? Éste es mi plan:

(A la condesa)

con la ayuda de Basilio, procuraré que él
encuentre una carta en la que,
a la hora del baile,
se concierta una cita entre
usted y su amante.

CONDESA
¡Cielos! ¿Qué dices?
¡Con lo celoso que es!…

FÍGARO
Tanto mejor,
de esa forma podremos comprometerlo
más deprisa, confundirlo,
enredarlo, dar al traste con sus proyectos,
llenarlo de dudas, y hacerle saber
que los demás también
pueden jugar el mismo juego que él.
Y así ganaremos tiempo, como he planeado,
casi de un golpe, y si nada
se interpone en mis planes,
llegará la hora de la boda y, con la señora

(Señalando a la condesa)

de nuestro lado, él no osará interponerse.

SUSANA
Es cierto, pero en ese caso
se opondrá Marcelina.

FÍGARO
¡Espera! Haré saber
de inmediato al conde que, al atardecer,
tú le estarás esperando en el jardín.
El pequeño Cherubino,
siguiendo mi consejo, aún no se ha marchado y,
vestido de mujer,
ocupará tu puesto.
Ésta es la única forma
de que el señor, descubierto por la señora,
se vea forzado a hacer lo que pretendemos.

CONDESA
(a Susana)
¿Qué te parece?

SUSANA
Bien.

CONDESA
En nuestro caso…

SUSANA
Si podemos persuadirlo…
Pero, ¿Disponemos de tiempo?

FÍGARO
El conde ha salido de caza y no volverá
hasta dentro de una hora.

(Con intención de partir)

Yo me voy y digo a Cherubino que
venga de inmediato. Dejo en sus manos
el trabajo de disfrazarlo.

CONDESA
¿Y después?

FÍGARO
¿Y después?
Si quiere bailar,
señor Condesito,
el guitarrico le tocaré, sí,
le tocaré, sí, le tocaré.

(Se va)

Escena Tercera

(La condesa, Susana y después Cherubino)

CONDESA
Cuánto me apena, Susana,
que ese jovencito haya del conde
las extravagancias oído, ¡Ah, tú no sabes!…
mas, ¿por qué causa
no vino a verme?…
¿Dónde está la cancioncita?

SUSANA
Hela aquí: hagamos
que nos la cante.
Silencio, viene gente.

(Entra Cherubino)

Es él, adelante,
adelante señor oficial.

CHERUBINO
¡Ah, no me llaméis
con un nombre tan fatal!,
me recuerda que
debo dejar a tan buena amiga…

SUSANA
¡Y tan bella!

CHERUBINO
(con un suspiro)
Ah, sí,… cierto…

SUSANA
(imitándolo)
Ah, sí,.. cierto… ¡hipocritón!
Venga, rápido, la canción
que esta mañana me diste,
a la señora cántala.

CONDESA
¿Quién es el autor?

SUSANA
(señalando a Cherubino)
Mirad, tiene dos ascuas
de rubor en el rostro.

CONDESA
Toma mi guitarra
y acompáñale.

CHERUBINO
Yo estoy tan tembloroso…
Pero si la señora quiere…

SUSANA
Lo quiere, sí, lo quiere,… ¡menos palabras!

(Susana toca el estribillo con la guitarra)

Enlaces a entradas relacionadas de Le nozze di Figaro de Mozart:
KW 492 – Entrada principal de Contenidos

Acto I

Acto II
Acto III
Acto IV

Las bodas de Fígaro de Mozart – Obertura (James Levine)

Related Posts with Thumbnails

Comments are closed.